lunes, 11 de agosto de 2014

Embajadores


La ONU es la "Organización de las Naciones Unidas", la organización internacional más importante, formada por 193 países. En ocasiones se reúnen representantes de cada uno de ellos para tratar distintos asuntos que sucediendo en el mundo, debatir, tomar decisiones, dar opiniones, trabajando así para buscar la paz y seguridad de todos. Ese representante es la persona encargada de comunicar lo que el país tiene para decir, votar a favor o en contra para determinadas decisiones, y demás; y es llamado embajador.
Ese embajador sabe bien a qué país pertenece. Sabe que no puede quedarse callado. Sabe que, muchas veces, deberá estar preparado para defender sus opiniones y creencias. Sabe que es un asunto serio representar a un país, porque los demás al verlo no sólo van a conocer de él sino que también van a conocer sobre el país al que él representa.
¿Qué tiene que ver con nosotros? ¿Sabías que nosotros también somos embajadores? La Biblia dice:
"...Y todo esto es un regalo de Dios, quien nos trajo de vuelta a sí mismo por medio de Cristo. Y Dios nos ha dado la tarea de reconciliar a la gente con él. Pues Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando más en cuenta el pecado de la gente. Y nos dio a nosotros este maravilloso mensaje de reconciliación. Así que somos embajadores de Cristo; Dios hace su llamado por medio de nosotros. Hablamos en nombre de Cristo cuando les rogamos: «¡Vuelvan a Dios!»." (2° Corintios 5:18-20, NTV)
Somos los encargados (¡de parte de Dios!) de representar a Cristo, de representar Su reino, de llevar un mensaje, de dar a conocer Sus obras.
Como embajadores, ¿a qué país pertenecemos? La Biblia nos dice que como hijos de Dios somos ciudadanos del cielo (Filipenses 3:20). ¿Se dan cuenta los demás de que no somos de este mundo? ¿Estamos siendo esa partecita de cielo que el mundo necesita tanto ver?
Como embajadores, en ocasiones en las que estamos con otras personas, ¿qué estamos transmitiendo? Si los demás saben que somos cristianos, ¿qué valores, opiniones, puntos de vista, creencias y convicciones ven los demás en nosotros? ¿Son semejantes a las de Aquel a quien representamos? Probablemente no lean la Biblia para saber qué es lo que Dios tiene para decir, pero aunque muchas veces no seamos conscientes, ¡nos están leyendo a nosotros! Así dice la Biblia en 2°Corintios 3:2-3: "Ustedes mismos son nuestra carta, escrita en nuestro corazón, conocida y leída por todos. Es evidente que ustedes son una carta de Cristo..." Seamos nosotros quienes leemos la Palabra de Dios y la compartimos, y no sólo con nuestras palabras sino también con nuestro comportamiento; como Pedro lo resalta en una de sus cartas, diciendo: "...de modo que si algunos de ellos no creen en la palabra, puedan ser ganados más por el comportamiento de ustedes que por sus palabras." (1°Pedro 3:1, NVI)
Como embajadores, ¿estamos preparados para responder acerca de lo que creemos? "...sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros." 1°Pedro 3:15
Como embajadores, sepamos que compartir este mensaje de reconciliación no es una sugerencia, sino una gran tarea por cumplir que Dios nos dio, y que las personas que están a nuestro lado necesitan saber esta verdad, de que por medio de Cristo, Dios ofrece perdón de pecados y la restauración de la relación con Él.
Para gloria de nuestro Dios y Padre, que podamos ser buenos embajadores Suyos! Que Él sea bien representado; que seamos el tipo de embajadores que Él está deseando tener en este mundo, y que también el mundo está necesitando ver y escuchar.
Por último...
Estimado embajador:
"Por eso, así dice el SEÑOR: «Si te arrepientes, yo te restauraré y podrás servirme. Si evitas hablar en vano, y hablas lo que en verdad vale, tú serás mi portavoz. Que ellos se vuelvan hacia ti, pero tú no te vuelvas hacia ellos. Haré que seas para este pueblo como invencible muro de bronce; pelearán contra ti, pero no te podrán vencer, porque yo estoy contigo para salvarte y librarte —afirma el SEÑOR—."
Jeremías 15:19-20

viernes, 8 de agosto de 2014

El sostén de la cuerda


Quiero que meditemos,sobre misioneros que son perseguidos, asesinados, torturados por llevar la palabra de Dios y buscar almas para Cristo, donde el cristianismo está prohibido y los habitantes y el gobierno son sumamente intolerantes a otras religiones que no sean las de su país, claro paganas.
  Es shockeante realmente cuando uno investiga todas las personas que se pierden, sin siquiera haber tenido la oportunidad de escuchar de Cristo:
                                                                                                                                                                   "Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios." Romanos 10:17

¿Alguna vez te pusiste a pensar en esas almas que no serán salvas? Si nos ponemos a investigar en internet, las cifras son desesperantes, el 32% de la población mundial no tiene oportunidad de oír el evangelio ¿Cómo pueden ser salvos si no tienen fe? y ¿Cómo pueden tener fe si nunca han oído del evangelio?

Lejos de irnos a misionar,(claro que si Dios te llama a hacerlo, debes responder al llamado) podemos ser misioneros sin importar cuán lejos estemos de estos países en persecución al cristianismo.
Llevar la palabra de Dios a las personas que nos rodean y no conocen el plan de salvación, tambien es 'misionar'. Podés salvar almas hablandolés a tus compañeros de facultad, colegas del trabajo o incluso tu familia, si no comparten tu fe. 

 Pero quiero hacer hincapié hoy en la importancia de la oración respecto a las misiones:
Como hijos de Dios, tenemos una herramienta indiscutible: LA ORACIÓN.
Cuando Pablo estaba en Judea, muchos rechazaron el evangelio, e iban a intentar matarlo. Entonces Pablo hizo una petición a la iglesia que lo respaldaba en su misión:
"Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios" Romanos 15:30
a través de este pasaje, Dios no pide APOYO para con nuestros hermanos que están peleando por ganar almas para Cristo, y tal vez hasta ponen su vida en riesgo. Es apasionante conocer historias de vida de muchos de ellos y entristece a veces sus situaciones, no sólo la persecución es un impedimento, sino la economía, la distancia de sus seres queridos, su ánimo. 
Cuánto podemos hacer con tan sólo una frase de aliento, un saludo, una muestra de preocupación... y cuánto más podemos hacer con nuestras oraciones:
"Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho." Filipenses 1:19

Te animo a que estés atento a las necesidades de estos hermanos, fervientes siervos de Cristo. Hoy con las redes sociales, estamos conectados aún así a kilómetros de distancia. Si sabés de algún misionero que esté pasando necesidad, de cualquier tipo, dejarle un mensaje sin duda lo va a animar. Si en una conferencia de tu iglesia, o una actividad reciben la visita de estos obreros del Señor no dudes en acercarte y decirle que vas a orar por ellos. 


DESAFÍO DEL VIERNES: No sos de este planeta si no estás al tanto de esta guerra sin fin entre Palestina e Israel en Gaza.
Como Hijos de Dios es este conflicto mundial, ¿Qué tan ajenos nos es? También allí hay inalcanzados y hermanos que están predicándoles, y están en medio de una guerra que cobra muchas vidas.Oremos por quienes están predicando el evangelio en cualquier parte, perseguidos o no, en nuestro país o en otros países y continentes. Y no nos olvidemos de orar por quienes aceptaron el mensaje de salvación y viven inmersos desde en discriminación hasta perseguidos para quitarles su vida. Oremos por quienes aún no han escuchado de Cristo y por quienes van a escuchar, para que Dios sensibilice y abra sus corazones.Y especialmente en este tiempo, oremos por quienes son víctimas de este conflicto en Gaza.


"Sólo hay dos ministerios en las misiones: O eres llamado para 'BAJAR al pozo' o eres llamado para sostener la cuerda a quienes han bajado; de los dos modos, tiene que haber cicatrices en tus manos."
"O vas y mueres en el campo, o mueres aquí sosteniendo la cuerda a quienes han ido." Paul Washer            
 Te comparto un video que detalla más de lo que hablamos: https://www.youtube.com/watch?v=gsXKVuZC10I

Dios te bendiga! 


lunes, 4 de agosto de 2014

El peso de la Cruz.



Esta era una vez un hombre que quería seguir a Jesús y alcanzar a través de este servicio el Reino de los Cielos.
En un sueño profundo, aquel hombre quiso entrevistarse con Nuestro Señor, y le indicaron el camino del bosque. 
A poco andar encontró a Jesús y le expuso sus intenciones. Nuestro Señor lo miró con inmensa ternura, luego desprendió del suelo un árbol joven pero alto, y le dijo: 
"Recorre el camino de tu vida con esta cruz al hombro y así alcanzarás el Reino de los Cielos". El hombre inició su camino con gran entusiasmo y lleno de buenas intenciones, pero rápidamente cayó en cuenta que la carga era demasiado pesada y lo obligaba a un paso lento y en algunos momentos doloroso.
En una de las oportunidades en que se dispuso a descansar se le apareció el enemigo (satanás), quien le regalo un hacha, ofreciéndosela convincentemente sin condiciones. El la aceptó, pensando que cargarla no constituía un mayor esfuerzo y considerándola una herramienta de mucha utilidad en su cada vez más difícil camino. 
Pasó el tiempo y el hombre mantenía su propósito, aunque nublado por el cansancio y angustiado por la lentitud de su marcha. Entonces, bajo otra forma, volvió a aparecer el enemigo y, aparentando buena disposición de ayuda, lo convence de usar el hacha para recortar un poco las ramas. ¡Que distinta se sentía la carga, que sensación tan agradable experimento el hombre al reducirla! 
Al pasar algún tiempo, volvió a sufrir el peso agobiante de su cruz y pensó que si recortara otro poco la carga no cambiaría en nada su gran misión y más aún, con ello apresuraría su llegada al encuentro con Jesús; así que volvió a usar su hacha. 
De allí en adelante continuaron los recortes, hasta que el árbol se transformó en una hermosa cruz preciosamente tallada que colgaba de su cuello y causaba la admiración de todos. La cruz no tardó en convertirse en una moda, luego vino la fama y el reconocimiento, y adicionalmente un caminar de gacela hasta el Reino de los Cielos. 
Alcanzado el final del camino el hombre muere. En medio del esplendor celestial, distingue un hermoso castillo, desde una de cuyas torres Jesús en Gloria y Majestad se dispone a recibirlo. 
El hombre dice:
"Señor, he esperado mucho tiempo este momento. Señálame la entrada." Jesús le responde: "Hijo, para entrar al Reino deberás subir hasta donde estoy, usando el árbol que te entregue cuando iniciaste el camino hacia mí." 
El hombre lleno de vergüenza reconoció haberlo destruido y lloro amargamente su error. Despertó entonces de su profundo sueño, y agradecido con el Señor, regresó al bosque aquel para tomar su cruz y llevarla entera al Reino de los Cielos. 



Basándonos en Lucas 9:23-25
"Dirigiéndose a todos, declaró:
Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz cada día y me SIGA".

Reconocemos que seguir  a Dios, no es fácil, porque vivimos en constante tentaciones, rechazos, dolores y demás. Pero Dios nunca dijo que la vida aquí en este mundo sería fácil… pero es seguro que tenemos una vida llena de felicidad y propósitos.
Llevemos la Cruz de Jesús en donde estemos, busquémoslo en cada dificultad, Él la llevo por nosotros que no merecíamos nada!  Hizo todo por cada uno de nosotros, seamos conscientes de cada día, que cada pensamiento, cada actuar, cada decisión, sea consultada a ÉL y para agradarle a Él.
Todos somos transformados por la gracia de Dios si realmente lo recibimos de todo corazón, y Él pide que dejemos cosas, que seamos obedientes, que amemos, que respetemos, que valoremos, que cambiemos todo nuestro carácter siempre obviamente Con ayuda de Él, si realmente tomamos esa decisión es TOMAR LA CRUZ DE JESUS Y SEGUIRLO. Pasaremos por tristezas, soledad, engaños, se paramientos, rechazo… pero sepamos que Su presencia esta en continuo en nosotros, es maravilloso estar cerca de Él, ¡Su gloria es inexplicable!,¡ su gracia es abundante!, Con Él se puede llevar gozosa la cruz de la vida eterna, Sepamos también que cerca de Él, tenemos una vida gozosa, con propósitos, y que somos UNICOS delante de Dios!  El transforma, Él te llena, Él te guarda, Él te da paz, Te ama y Quiere lo mejor para sus Hijos! Nunca te dejará solo/a. 

"Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes- afirma el SEÑOR-, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza". (Jeremías 29:11)
Llevar la cruz de Jesús es una responsabilidad en donde tenemos que siempre consultar a Él Y Confiar.
El enemigo querrá siempre ponernos en duda de cosas, de siempre hacernos caer en tentaciones pero sepamos que…
“...mayor es el que está en vosotros [Cristo], que el que está en el mundo [satanás] (1juan 4:4)

  • ¿Aceptamos nuestra cruz o frente al sufrimiento preguntamos a Dios, por qué a mí? ¿No sería mejor preguntarnos, para qué, y darle así un verdadero sentido a nuestra cruz?
  • ¿Llevamos nuestra cruz con alegría?
Los desafio ésta semana empezar a llevar la cruz de Jesús en nosotros! :) 

 Dios los bendiga!