lunes, 30 de noviembre de 2015


FUISTE PLANEADO PARA AGRADAR A DIOS
Para que sean llamados robles de justicia, plantío
del SEÑOR, par que Él sea glorificado.
Isaías 61:3 (LBLA)


Planeado para agradar a Dios
Porque tú creaste todas las cosas; existen y fueron
Creadas para ser de tu agrado.
Apocalipsis 4:11 (PAR)

Porque el SEÑOR se complace en su pueblo.
Salmo 149:4 (NVI)

Fuiste planeado para agradar a Dios.
En el momento que llegaste al mundo, Dios estaba allí como un testigo oculto, sonriendo por naciste. Quería que vivieras, y tu llegada a este mundo lo llenó de gozo. Dios no necesitaba crearte, pero decidió hacerlo para su propio deleite. Existes para el beneficio, gloria, propósito y deleite de Dios.
El primer propósito en la vida debiera ser agradar a Dios con tu vida, vivir para complacerlo. Cuando logres entender completamente esta verdad, sentirte insignificante nunca más será un problema para tío. Es la prueba de cuánto vales. Si eres así de importante para dios, y él te considera lo suficientemente valioso para que lo acompañes por la eternidad, ¿qué significado mayor podrías tener? Eres hijo de Dios, y ninguna otra cosa que Él ha creado le produce tanto deleite. La Biblia dice que “por su amor Dios ha dispuesto que mediante Jesucristo seamos sus hijos, ese fue su propósito y voluntad”.
Uno de los dones más grandes que Dios nos dio es la capacidad de disfrutar el placer. Nos “cableó” con cinco sentidos y emociones para que los podamos experimentar. Quiere que disfrutemos de la vida, no que solamente la aguantemos. Podemos disfrutar y sentir placer porque Dios nos creó a su imagen.
Solemos olvidarnos que Él también tiene emociones. Siente las cosas muy a fondo. La Escritura nos dice que Dios se aflige, se enoja y se pone celoso; que se conmueve y siente compasión, lástima y tristeza, así como también alegría, júbilo y satisfacción. Dios ama, se deleita, siente placer, se alegra, disfruta y hasta se ríe.
Agradar a Dios se conoce como “adoración”. La Biblia dice que Él “se complace en los que lo adoran, en los que confían en su gran amor”.
Todo lo que hagas para complacer a Dios es un acto de adoración. Así como el diamante, la adoración tiene muchas facetas. Requeriría varios volúmenes abarcar todo lo que implica comprender la adoración, pero consideraremos sus aspectos principales en esta sección.
Los antropólogos han advertido que la adoración es un anhelo universal: el diseño que Dios puso en las mismísimas fibras de nuestro ser; la necesidad innata de vincularnos consigo. La adoración es tan natural como comer o respirar. Si no adoramos a Dios, encontraremos un sustituto para adorar, y hasta podríamos acabar adorándonos. Dios nos creó con este deseo porque ¡quiere tener adoradores! Jesús dijo que el Padre “busca que le adoren”.
Según sea el trasfondo religioso que hayas tenido, posiblemente sea necesario aclarar lo que se entiende por “adoración”. Quizás tengas por entendido que la adoración se compone de las ceremonias en la iglesia con cantos, oración y un sermón. O puedes pensar en ceremonias, velas y en Santa Cena. O en sanidades, milagros y experiencia extáticas. La adoración puede incluir estos elementos, pero es mucho más. La adoración es un estilo de vida.
La adoración es mucho más que música. Para muchas personas, la adoración es sinónimo de música. Dicen: “En nuestra iglesia comenzamos con adoración y luego tenemos la enseñanza”. Esto es un gran malentendido. Todas las partes del culto son un acto de adoración: la oración, la lectura de las Escrituras, el canto, la confesión, el silencio, la quietud, la predicación del sermón, el tomar notas, las ofrendas, el bautismo, la Santa Cena, las promesas y tarjetas de compromiso, incluso el saludarse con otros adoradores.
En realidad, el origen de la adoración es anterior a la música. Adán adoraba en el patio del Edén, pero la música se menciona por primera vez en Génesis 4:21, con el nacimiento de Jubal. Si la adoración fuera sólo música, quienes no tuvieran oído musical no podrían adorar. La adoración es mucho más que eso.
Pero en el peor de los casos, la palabra “adoración” se utiliza ¾y muy mal¾ para referirse a un estilo de música en particular: “Primero cantamos un himno y luego una canción de alabanza y adoración”. De acuerdo con este uso, si la canción es movida y se canta con brío, o se acompaña con instrumentos de viento, se la considera “alabanza”. En cambio, si se trata de una canción lenta, plácida e íntima, quizás con los acordes de una guitarra, entonces es adoración. Eso es una mala utilización del término “adoración”.
La adoración no tiene nada que ver con el estilo, el volumen o el ritmo de una canción. Dios ama todos los estilos musicales porque Él los inventó: los movidos y los lentos, los fuertes y los suaves, los clásicos y los nuevos. Pueden no gustarte todos, ¡pero a Dios sí! Si cuando le cantamos lo hacemos en espíritu y en verdad, eso es un acto de adoración.
Los cristianos suelen no ponerse de acuerdo acerca del estilo de música a usarse en la adoración, y defienden con pasión su estilo preferido como el más bíblico o digno para Dios. Pero, ¡no existe un estilo bíblico! En la Biblia no hay notas musicales; ni siquiera tenemos los instrumentos que se usaban en los tiempos bíblicos.
Con toda franqueza, tu estilo de música preferido dice más de ti ¾de tu entorno social y cultural y de tu personalidad¾ que de Dios. Lo que para un grupo étnico son sonidos musicales, para otro puede ser ruido. Pero a Dios le gusta la variedad y disfruta todos los estilos.
La música “cristiana” no existe como tal: Sólo hay música con letra cristiana. Lo que convierte una canción en sagrada son las palabras, no la melodía. No hay melodías espirituales. Si tocaras una canción sin palabras, no habría manera de reconocerla como “cristiana”.
La adoración no es para beneficio propio. En mi tarea pastoral recibo notas que dicen: “Hoy me encantó la adoración. Me sirvió de mucho”. Se trata de otro concepto erróneo con respecto a la adoración. ¡No es para nuestro propio beneficio! Adoramos para beneficio de Dios. Cuando adoramos, nuestro objetivo debería ser complacer a dios, no a nosotros mismos.
Si alguna vez has dicho: “Hoy no recibí nada de la adoración”, adoraste con una motivación equivocada. La adoración no es para ti. Es para Dios. Por supuesto, la mayoría de los cultos “de adoración” también incluyen elementos de comunión, de edificación y de evangelización, y adorar sí tiene sus beneficios; pero no adoramos para darnos gusto. Nuestro motivo debe ser glorificar a nuestro Creador y complacerlo o agradarlo.
En Isaías 29 Dios se queja de la adoración poco entusiasta e hipócrita. El pueblo le estaba ofreciendo oraciones desanimadas, alabanza fingida, palabras vacías y rituales elaborados por el hombre, sin siquiera pensar en su significado. No podemos llegar al corazón de Dios con la tradición en la adoración; a Dios lo conmueve la pasión y el compromiso. La Biblia dice: “Este pueblo me alaba con la boca y me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Su adoración no es más que un mandato enseñado por hombres”.
La adoración no es parte de tu vida, es tu vida. La adoración no es sólo para el servicio religioso. Se nos dice que debemos adorarlo continuamente y alabarlo “¡desde el amanecer hasta que el sol se ponga!”. En la Biblia, la gente alababa a Dios en el trabajo, en el hogar, en las batallas, en la cárcel y ¡hasta en la cama! La alabanza debería ser la primera actividad de la mañana cuando despertamos y lo último que hacemos por la noche, antes de cerrar los ojos para descansar. David dijo: “Bendeciré al Señor en todo tiempo; mis labios siempre lo alabarán!”.
Cualquier actividad puede transformarse en un acto de adoración cuando la hacemos para alabar, glorificar y complacer a dios. La Escritura afirma: “Ya sea que coman o beban o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios”. Martín Lutero declaró: “Una muchacha puede ordeñar vacas para la gloria de Dios”.
¿Cómo es posible hacer todo para la gloria de Dios? Lo es si actuamos como si lo estuviéramos haciendo para Jesús, y conversando con Él mientras lo hacemos. La Biblia dice: “Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie de este mundo”.
Este es el secreto para una vida de adoración: Hacer todo como si lo hicieras para Jesús. Una paráfrasis lo expresa así: “Toma tu vida cotidiana, la vida de todos los días ¾tu descanso, tus comidas, tu trabajo, y tus idas y venidas¾ ponlas como una ofrenda ante Dios”. el trabajo se convierte en adoración cuando se lo dedicamos a Él y lo llevamos a cabo conscientes de su presencia.
Cuando me enamoré de mi esposa, pensaba en ella todo el tiempo, cuando desayunaba, cuando conducía al colegio, cuando estaba en clase, cuando hacía fila para las compras, cuando cargaba combustible: ¡No podía dejar de pensar en ella! A menudo me hablaba a mí mismo de ella y pensaba en todas las cosas que me agradaban de ella. Eso me ayudó a sentirme muy cerca de Kay, aunque vivíamos alejado y asistíamos a dos centros de enseñanza distintos. Pensando constantemente en ella, permanecía en su amor: La verdadera adoración se trata justamente de eso: Enamorarse de Jesús.

Pregunta para considerar: ¿Qué puedo comenzar a hacer como si lo hiciera directamente para Jesús?

(40 días con propósito, día 8)

viernes, 27 de noviembre de 2015

Pedir, confiar y recibir



"¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.
Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites." 
Santiago 4:1-3

     Tratar vs. confiar: Tratar es intentar lograr algo por medio de nuestros propios esfuerzos y posibilidades. Está bien el esfuerzo, pues nosotros tenemos que hacer nuestra parte en ciertas cosas, pero siempre conscientes de hacerlo con la ayuda de Dios, quien nos da poder y gracia en nosotros; sabiendo que "separados de Él nada podemos hacer" (Nuestros estudios, ministerios, trabajos, metas, relaciones y debilidades). Pero los esfuerzos naturales y/o carnales, solo producen frustración, fatiga y desilusión.

Ahora, muchas veces nos topamos con estos sentimientos incluso cuando buscamos Su voluntad, y es que a veces es tan clara que nos tiramos a la pileta tratando por nuestros medios alcanzarla, cuando suceden esas contiendas entre hermanos, y los desacuerdos (ver: Puestos los ojos en Jesús) Santiago menciona el porqué: DESEOS INCORRECTOS, malintencionados, es la naturaleza humana que siempre quiere la gloria para sí.
 (Codiciáis, matáis, ardéis de envidia, combatís y lucháis) tomo estas palabras para representar todo tipo de intento humano de alcanzar algo, lo cual no logramos... ¿Porqué? "porque no pedís"
       
       Recibir vs. Conseguir:Debe cesar todo intento de hacer las cosas por nuestras fuerzas, para permitirle a Dios obrar a Su manera y a Su tiempo. Quejarnos y seguir intentando nos lleva a perder tiempo y energía, eso es lo que causa frustración y desánimo. Pero muchas veces, inclusive pidiendo, creemos que Dios no nos quiere dar lo que queremos...
Santiago 4:3 nos da la respuesta a cuando no recibimos lo que pedimos: 
"Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites"
Claro! Muchas veces nuestros deseos no son malos, pero para recibir necesitamos una previa preparación, pero en cambio, a veces sí tenemos motivaciones que no le dan la gloria a Dios y a veces ni lo sabemos! 

Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;
Pruébame y conoce mis pensamientos;
Salmo 139:23

Dios nos conoce más que nosotros mismos, y en eso consiste la preparación para recibir: Que nuestras motivaciones cambien de:
              EGOÍSMO AMOR                                
              VANAGLORIA GLORIFICAR A DIOS
y si aún no estamos listos para recibir lo que pedimos, estamos fuera de tiempo, tanto por eso o porque no es el tiempo para el propósito que Dios tiene con lo que pedimos.


"Déjenme hacerles una pregunta: ¿recibieron al Espíritu Santo por obedecer la ley de Moisés? ¡Claro que no! Recibieron al Espíritu porque creyeron el mensaje que escucharon acerca de Cristo. ¿Será posible que sean tan tontos? Después de haber comenzado su nueva vida en el Espíritu, ¿por qué ahora tratan de ser perfectos mediante sus propios esfuerzos? ¿Acaso han pasado por tantas experiencias[a] en vano? ¡No puede ser que no les hayan servido para nada! Vuelvo a preguntarles: ¿acaso Dios les da al Espíritu Santo y hace milagros entre ustedes porque obedecen la ley? ¡Por supuesto que no! Es porque creen el mensaje que oyeron acerca de Cristo."
Gálatas 3:2-5

    Por esto es tan importante la confianza, porque la espera, este tiempo de preparación muchas veces se torna en sufrimiento, en decepción, dudas y frustración; y la espera no tiene que ser frustrante si usamos ese tiempo para aprender más de Su gracia, no para intentar lograr lo que deseamos por nuestros medios: 

"Confía en el Señorcon todo tu corazón;
    no dependas de tu propio entendimiento."
Proverbios 3:5

 Confiar en Dios, en Su poder y en sus planes, para no frustrarnos apoyándonos en nuestras fuerzas, conocimientos y planes. ¡Dios siempre tiene algo mejor! 

"Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva."
Filipenses 1:6

  "Dios siempre termina lo que comienza, pero la espera nos ayuda a echar raíces y fundamentos en Él." Joyce Meyer

Que Dios bendiga Su palabra y hable en tu corazón en este día!

miércoles, 25 de noviembre de 2015

¿Cómo es tu terreno?




Mateo 13:3 “Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar.4 Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron.5 Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra;6 pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.7 Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.   9 El que tiene oídos para oír, oiga.”

El Señor Jesús utilizaba frecuentemente las parábolas para ilustrar la Palabra de Dios de una forma más sencilla y fácil de recordar, pero que a su vez tenía un gran significado espiritual. Una de las parábolas más conocidas es la del sembrador.

Como podemos notar a lo largo del pasaje, se plantean cuatro tipos de tierra, en los que el sembrador arroja sus semillas, la Palabra, refiriéndose a cuatro tipos de personas que la oyen .

En el camino, las semillas que cayeron son aquellos que, en cuanto la oyen, Satanás se las arrebata, porque no la entienden. Cuando nos referimos a entender, no significa entender con la mente o el intelecto, sino con el corazón. Esto representa a aquellas personas que no dejaron que el Evangelio sea plantado en su vida, porque la tierra de su corazón es tan dura que la semilla no penetra, y a la primera oportunidad, los pájaros se la comen.
Muchas personas escuchan la Palabra de Dios pero la duda, el miedo o cicatrices profundas afectan su forma de pensar y sentir. Como dice en Efesios 4: 17 Lo que les voy a decir es una advertencia del Señor: dejen ya de vivir como los que no son creyentes, porque ellos se guían por pensamientos inútiles. 18 Su entendimiento está oscurecido porque están separados de la vida que viene de Dios y porque son ignorantes debido a lo terco que es su corazón. 19 Han perdido la vergüenza, se han dedicado a la inmoralidad y se entregan cada vez más a cometer toda clase de perversiones.”

Otras semillas cayeron en pedregales, y a lo que se refiere es a quienes reciben la Palabra con gran gozo pero no están bien firmes y cuando vienen las dificultades caen con facilidad.
La tierra no es profunda y les falta agua, por lo tanto se seca fácil cuando sale el sol, porque no tienen una raíz, una base fuerte en la Palabra de Dios para poder hacer frente las aflicciones. Hay personas que con mucha alegría reciben el mensaje, pero su fe depende del ánimo. No dedican el tiempo para establecerse en la Palabra y no se esfuerzan en crecer espiritualmente. Como expresa Marcos 4:16-17: “Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo; pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan.” Y no tropiezan porque la aflicción es muy dura de soportar, sino que es causada porque no están dispuestos a resistir las tentaciones:
“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.” 1 Pedro 5:8

Por otro lado, están aquellas personas que escuchan el mensaje de Dios pero las cosas atractivas del mundo les son más importantes, y por ello no dan frutos. Los objetos materiales y los placeres son espinas, que de a poco van ahogando su vida.
 “Estos son los que fueron sembrados entre espinos: los que oyen la palabra, pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa” Marcos 4:18-19

Si en vez de poner en primer lugar las cosas del Reino de Dios, sus prioridades son otras, entonces esas cosas ahogarán la Palabra. Por lo tanto: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” Mateo 6:33

Pero aquella semilla que cayó en buena tierra, que creció y dio frutos, son aquellas personas que escuchan la Palabra, la entienden, la practican y la guardan en su corazón.

“Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.” Lucas 8:15

¿Qué tipo de terreno hay en tu corazón?


martes, 24 de noviembre de 2015

Las ultimas palabras!



Cuando uno tiene la oportunidad de saber cuales van a ser sus ultimas palabras, trata de decir lo mas importante, no? sea en un juego, cunado se termina la visita de un ser querido que vive lejos y sabe que falta mucho para volver a verlo o asta incluso, aunque suene duro, cuando sus días están contados. Me imagino que cada uno tratara de hacer y decir lo mejor, tal vez cumplir un par de sueños o pasar tiempo con las personas que mas ama.

Pero sabe que hizo Jesús antes de acender al cielo? sabe que le dijo a sus discípulos, a NOSOTROS, antes de acender? dijo:
Id y haced discípulos a todas las naciones,bautizándolos en el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os eh mandado; y eh aquí, yo estoy con ustedes todos los días asta el fin del mundo.   mateo 28:19-20

Jesús no dijo eso para que lo cumplamos debes en cuando, ni tampoco son una palabritas mas. Son palabras con poder y amor que viene del Él, ¿sabes lo contento que se pondría si cumpliéramos unas de las ultimas palabras que Jesús dijo? en realidad si cumplieras todo lo que Él dijo.

Nosotros tendríamos que vivir como si fuera el ultimo día y no tratar de cumplir nuestro sueños,sino ver en que mas podemos glorificar a Dios con nuestras acciones y palabras.
Hay un misionero que sus ultimas palabras antes de morir en la selva fueran: uno mas, uno mas! le tengo que predicar a uno mas. Wau! termino anhelando cumplir lo que Jesús le dijo...! que esperas?
Viví como si fuera el  ultimo día para glorificar al máximo a papá Dios.

jueves, 19 de noviembre de 2015

En marcha!!


“Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos. Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco”. (Éxodo 14.14-16). 

Hoy en día esta es la actitud de muchos creyentes, están tranquilos pensando que Dios peleará por ellos la batalla, sin que ellos participen de la misma.  Si bien uno debe confiar en el Señor, eso no nos exime de hacer nuestra parte, por eso Él le dice a Moisés: “Dejá de clamar a mí y ponete en marcha”.
La clave para desarrollar una vida plena es, además de clamar, empezar a marchar, es decir, pedirle a Dios que haga su parte, pero también estar dispuestos nosotros a hacer la nuestra.

Aún hay creyentes que sabiendo lo que el Señor quiere para sus vidas siguen sin ponerse en movimiento para el cumplimiento de ese propósito, del cual Él ya les habló claramente.  Lo mismo sucede con cosas que tienen por mejorar en sus vidas, de las cuales también Dios ya les ha hablado, sin embargo siguen sin hacer la parte que les corresponde. 
  • Piden que Dios mejore su matrimonio pero no introducen mejoras en él.
  • Piden a Dios un mejor trabajo pero no salen a buscarlo.
  • Piden a Dios un mayor ingreso pero no se ocupan de generar recursos.
  • Piden a Dios un ministerio pero no sirven en nada en la iglesia.
  • Piden a Dios la casa propia pero no ahorran para comprarla.
Cuidado, no utilices la oración para esconderte detrás de ella, y de esta manera seguir orando pero sin pasar a la acción que te corresponde realizar. 

Empezá por usar lo que Dios ya te dio, como en el caso de Moisés, que tuvo que extender la vara que ya tenía en su propia mano. 

La mayoría de las soluciones a nuestros problemas están en nuestras propias manos, porque Dios nos ha dotado de recursos para que con su bendición, resolvamos aun las situaciones más difíciles. 
El Señor no nos da más de lo que podemos llevar, está en nosotros confiar en Él de forma completa, es decir, clamando, pero también marchando.

Dios bendiga tu vida para que en este tiempo puedas ponerte en movimiento y definitivamente pueda cambiar tu situación con la ayuda de nuestro Padre Celestial. 


lunes, 16 de noviembre de 2015

Confianza en el Señor



Qué gran ejemplo vamos a leer juntos, Job  un hombre integro, una vida recta y que en todo le honraba a Dios, fue puesta como ejemplo a Satanás cuando este se presento ante el Señor, y Ante la respuesta de Dios que dijo que Job era un hombre recto, intachable, que le honra y vive apartado del mal, sabemos la historia de que Dios permitió que Satanás probara a Job y el enemigo le quito todo, menos su vida.
Llegó el día en que los ángeles debían hacer acto de presencia ante el Señor, y con ellos se presentó también Satanás. Y el Señor le preguntó:
— ¿De dónde vienes? —Vengo de rondar la tierra, y de recorrerla de un extremo a otro —le respondió Satanás.
— ¿Te has puesto a pensar en mi siervo Job? —volvió a preguntarle el Señor —. No hay en la tierra nadie como él; es un hombre recto e intachable, que me honra y vive apartado del mal.
Satanás replicó: — ¿Y acaso Job te honra sin recibir nada a cambio? 10 ¿Acaso no están bajo tu protección él y su familia y todas sus posesiones? De tal modo has bendecido la obra de sus manos que sus rebaños y ganados llenan toda la tierra. 11 Pero extiende la mano y quítale todo lo que posee, ¡a ver si no te maldice en tu propia cara!
12 —Muy bien —le contestó el Señor —. Todas sus posesiones están en tus manos, con la condición de que a él no le pongas la mano encima. Dicho esto, Satanás se retiró de la presencia del Señor.
Todos sus hijos murieron cuando estaban adorando a Dios en una de las casas de sus hijos. Luego perdió  todos sus animales, todos sus cultivos, toda su riqueza. Luego se enfermó y se sentaba sobre cenizas lamentándose y rascándose las llagas. Lo único que le había quedado era su esposa que lamentablemente no servía. Ella le dijo que maldijera a Dios y muriera.
Job tenía amigos que fueron a verlo la primera semana se quedaron callados, solo lloraban junto a Job. Pero después de siete días los amigos abrieron sus bocas y toda su sabiduría desapareció, y haciéndole responsable a Job de que por culpa de su pecado estaba así.
Finalmente Job mismo le pregunto a Dios “¿Cómo voy a entender esto? Mi corazón es recto, soy un hombre integro, no puedo hallar pecado alguno en mi vida, no tengo idea de porque me esta pasando esto a mi” Job no sabía que Dios estaba permitiendo que Satanás probara su Fe. Job le pidió a Dios que le explicara porque estaba sufriendo, y la respuesta de Dios fue: “no no te lo voy a explicar. ¿Por qué debería explicarte algo? ¿Qué te hace pensar que pudieras entender? Dios estaba revelando a Job su poder creador y su grandeza infinita.
Al final Job le dijo: “de odias te había oído; mas ahora mi ojos te ven. Por tanto… me arrepiento en polvo y ceniza” (Job 42:5-6)
Qué gran actitud tuvo Job, al decirlo con otras palabras, siento mucho haberte cuestionado. Solo voy a confiar en ti. 
En respuesta a esa confianza, Dios volvió a darle a Job una familia y mayores bendiciones de las que había conocido antes. 
Ante tal prueba, aprendamos que Dios está sobre todas las cosas.
“Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir” (1Corintios 10:13)
Quizás muchas veces nos ah pasado en cuestionar a Dios por diferentes situaciones que hemos pasado, sin saber que Dios lo permite y es por algo.
Qué Bueno que aprendamos a callar y dejar que Dios dirija nuestra vida y que él sea quien se lleve toda la Gloria.
Seamos personas que podamos caer siempre en las manos de Dios, y no en quejas. Seamos personas con respuestas de Dios en su palabra y no buscar nuestras propias conclusiones. Confiemos en Dios con todo nuestro corazón. Reconozcámoslo en todo momento. Y el siempre abrirá un camino que usted y yo nunca hubiéramos esperado.


“Es fácil decir muchas veces “en Dios confiamos” cuando la vida es fácil y justa pero la prueba de Fe sólo se encuentra cuando hay cargas que soportar”

Dios lo bendiga.

viernes, 13 de noviembre de 2015

El mundo de hoy

Hoy, el mundo entero está siendo atemorizado en gran manera por la ola de atentados en la capital de Francia. El Estadio de Fútbol, una sala de espectáculos, un restaurante, un local y un bar, fueron escenario del golpe terrorista en París.
La Biblia habla claramente de los últimos tiempos, y describe detalladamente a las personas que HOY en día están rodeándonos constantemente.

2 Timoteo 3:2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.

A cualquiera le llama poderosamente la atención el pensamiento de la fe Islam, cuyos seguidores han tergiversado ideas, textos, temas y conceptos bíblicos para justificar la violencia, tanto contra no musulmanes como entre ramas de la misma religión. Pero lo que realmente sorprende es la creciente cantidad de gente que año tras año se suma al Islam, con tanta determinación, entregando su vida por Alá. Éste rápido aumento de musulmanes, ha superado al número de creyentes en Cristo, en el mundo. Más allá de nuestra extrañeza frente a ésta realidad, la Biblia abiertamente, y contra todo pronóstico humano, ya había anunciado lo que había de acontecer. Pero hay que saber, amigos, que esto es solo una alerta de que lo peor está por venir. La gente está cada vez más confundida y no sabe hacia donde ir. (2 Timoteo 3:13 mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.) 
Para nosotros...
2 Timoteo 3:14 Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido;15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.

lunes, 9 de noviembre de 2015

La basura se quita


Una buena costumbre que hace a la sociedad, es la de sacar la basura de las casas y echarla fuera.
Seguramente estas pensando en lo lógico que es hacerlo y que beneficioso para la salud.

¿Tenemos la misma costumbre en nuestra vida espiritual?
 
Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;
Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.  Colosenses 3:5,8 (RV60)

El consejo de Pablo es hacer morir lo terrenal en nuestra vida. Nos invita a sacar la basura que contamina nuestra salud espiritual y continuamente procuremos crecer en nuestro nuevo hombre mediente el proceso de mantener libre de basura nuestra vida.
Es triste que sabiendo que las cosas mencionadas en estos versiculos, son basura, no las quitemos.
Pero el consejo de Pablo es más profundo del que podemos observar a simple vista.

Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Colosenses 3:1 (RV60)

"Buscad las cosas de arriba". Hemos resucitado con Cristo, por lo tanto poseemos una nueva vida en Él, esto quiere decir que todo lo anterior a Cristo es pasado, es basura, aun lo bueno. En nuestra vida espiritual no siempre resulta sencillo sacar la basura y en perjuicio propio continuamos viviendo de manera que no agrada a Dios.
Te decia que lo anterior a Cristo ya paso, pero tal vez seguís recordando viejos y malos recuerdos, vivencias tristes y dolorosas, o cosas que te causan verguenza, eso tambien es basura y hay que sacarla (Fil. 4:8).
No podemos seguir trayendo al presente la basura del pasado, no es vivir si continueamos arrastrando esa basura. ¡Las cosas viejas pasaron! ¡Son hechas nuevas!

¿Cómo quitamos esa basura?

Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.
Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante. Efesios 5:1-2 (RV60)

Vivir en amor, imitar a Cristo. Vivir en amor nos ayudará a sanarlas heridas del pasado, nos dará la fuerza para continuar pese a las malas experiencias.
Imitar a Cristo es aprender a perdonar, es vivir sin rencor ni dolor, es tener el alma tranquila y contenta.

Miradas


Hay una realidad que rige en la vida, y es que Dios no nos creo con la capacidad de ver las cosas como son, sino que las vemos como somos. Tenemos 180° de visión y 180° de ceguera.
Nuestra vida esta formada por muchas y variadas vivencias, las cuales muchas veces no comprendemos o en las que no alcanzamos a entender que podemos aprender.
En la Biblia también encontramos ejemplos de distintas miradas, de personas que como nosotros interpretaban la realidad desde sus 180° de visión y 180° de ceguera, pero que al fin y al cabo era su mirada limitada y no la realidad.
Dios envío a Jonas a predicar a Ninive, bajo una profecía condicional, en la que prometía PERDÓN. Conocemos la historia y sabemos que Jonas huyó, y por lo que vemos al final del libro, Jonas sabía que Dios iba a cumplir con su promesa y perdonar a los Ninivitas si se llegaban a arrepentir. Bajo su mirada ellos no merecían la misericordia del Creador, debían ser castigados. Lo interesante es que el pueblo de Ninive escuchó a Jonas y se arrepintió.
Por otro lado conocemos la historia del Profeta Jeremias, un profeta sentimental, que sufría al ver al Pueblo de Dios desatender sus advertencias y seguir en su pecado. Israel un pueblo conocedor del poder del Altísimo recibió su castigo.

Quiero llevarte a descubrir una tercer mirada. Una mirada superadora. La mirada de Jesús

Entonces llegaron cuatro hombres que le llevaban un paralítico. Como no podían acercarlo a Jesús por causa de la multitud, quitaron parte del techo encima de donde estaba Jesús y, luego de hacer una abertura, bajaron la camilla en la que estaba acostado el paralítico.  Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico:
—Hijo, tus pecados quedan perdonados.
 Estaban sentados allí algunos maestros de la ley, que pensaban: «¿Por qué habla éste así? ¡Está blasfemando! ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?»
En ese mismo instante supo Jesús en su espíritu que esto era lo que estaban pensando.
—¿Por qué razonan así? —les dijo—. ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: “Tus pecados son perdonados”, o decirle: “Levántate, toma tu camilla y anda”? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados —se dirigió entonces al paralítico—: A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.  Marcos 2:3-11 (NVI)

 Cuatro hombres de una fe increíble fueron movilizados a romper un techo con tal de que su amigo reciba el milagro y camine. Para su sorpresa, al lograr su objetivo y estar ante Jesús, este pronuncia otras palabras pero no las esperadas, Jesús dice: tus pecados te son perdonados. Creo yo que realmente nadie entendía nada, porque estos amigos habían hecho un esfuerzo muy grande para que su amigo se sane, pero se encontraron con un milagro mayor, proveniente de uno que tiene una mirada mayor, la capacidad de ver las cosas desde un punto más alto. Fue así como su amigo recibió el perdón, porque ¿qué era más fácil? ¿ser sano o ser salvo?

En nuestra vida tambien necesitamos de la mirada superadora de Jesús. Ese que ve lo que nosotros no. Esa mirada que entiende que todas las cosas nos ayudan para bien.

El desafío de hoy es empezar a ver como Jesús.
¿En qué situaciones necesitas confiar en que Dios lo ve y entiende todo?

Tus planes vs Sus planes


Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo.
Isaías 29:11
Me hago muchas preguntas: ¿Cómo será mi futuro a corto y largo plazo? ¿Qué planes de vida tengo? ¿Cómo me preparo para lo que viene? ¿Cumplo mi objetivo de vida? ¿Qué hago?
Más preguntas que circulan mi cabeza. Dicen que encontrar la respuesta a una pregunta debe llevarnos a hacernos otra.

Quisiera que vos también puedas hacerte preguntas, y que busques las respuestas más sinceras que puedas encontrar.

Como seguramente sabes, hace muchísimos años un hombre inspirado por Dios escribió lo que debería ser tu proyecto de vida.
¿Sabes de qué hablamos? Nada más y nada menos que de Mateo 28:16-20, La Gran Comisión. 

Tal vez hoy miras tu vida y pensas que estás haciendo con ella. Y esto es muy bueno. ¿La respuesta? Es tuya, ¿será así de buena?
¡Sí! Una tarea complicada, pero no imposible. Para muchos, pero no solitaria. Un desafío, pero solo para valientes.

Prometió estar con vos hasta el fin del mundo. Si Él, Jesús, estará con vos, ¿a qué temes?
Es tiempo de animarse a caminar por fe, de empezar a ser parte del milagro más grande que solo Dios puede hacer: SALVAR. 
¿Vas a seguir sin mirar a la gente muriendo sin hacer nada, teniendo en tus manos la solución para el mundo? 

Jesús se acercó y dijo a sus discípulos: «Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos». 
Mateo 28:18-20

viernes, 6 de noviembre de 2015

Puestos los ojos en Jesús




"Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,
puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios."
Hebreos 12:1-2


   Hace un tiempo vengo pensando mucho este tema, ¿En quién se fijan nuestros ojos?
Acá Pablo describe un poco la vida del cristiano, o lo que debería ser: "la carrera que tenemos por delante" seguir a Cristo hasta su segunda venida, A CRISTO: Vivir como él vivió, predicando de la salvación por medio de la FE en Él.
  Pero hoy quiero tomar esta porción y referir al peso y pecado con dos significados: 
"teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos" ¿Porqué despojarnos del peso y pecado que nos asedia? Porque estos testigos pueden ser:
  • No creyentes: Debemos despojarnos del pecado, para dar testimonio. ¡Debemos mostrar a Cristo con nuestra vida! Primero que todo: ¡La mejor forma de predicar el evangelio es con nuestra propia vida! No podemos agradar a alguien, haciendo lo que esa persona aborrece, y eso es el pecado para Nuestro Padre, seguimos a Quien murió para librarnos del pecado; no volvamos al lugar del que nos sacó.
  • Hermanos en la fe: Debemos despojarnos del peso, interpretemos peso como lo que cargamos en el corazón que nos impide estar gozosos en Cristo pero hoy hablemos de un peso especial: lo que refiere a nuestros hermanos. Puede ser envidia, puede ser recelo, enojo, cualquiera sea el sentimiento QUE NO EDIFICA  respecto a algún hermano, puede generar algo peor: chisme, tropiezo en mi hermano y finalmente odio, para terminar en AMARGURA. 


   Normalmente esto sucede lamentablemente, por servir a Dios inclusive, un don o talento que no tenemos puede llevarnos a envidiar, una tarea que no nos encomendaron pueden generar recelo en nosotros, una mala actitud puede terminar en enojo, y estas cosas generan un peso.

"Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo." Salmos 37:8

"El corazón apacible es vida de la carne; Mas la envidia es carcoma de los huesos." Proverbios 14:30
"Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad" 
Santiago 3:14
 Todos estos sentimientos, conllevan una consecuencia, no tan buena ni edificante: Hacer lo malo, empeorar la situación, generar más discordia que paz. Generar amargura para nosotros mismos, sin permitirnos gozar de lo que DIOS NOS DA A CADA UNO con UN PROPÓSITO. Mentir contra la verdad, y muchas veces generar CHISME, el cual Dios no aprueba: "No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo Jehová." Levitico 19:16
 Todas estas cosas son pecado y como ya sabemos, del pecado no sólo debemos despojarnos para dar testimonio, sino porque nos aleja de Dios, y estos mismos sentimientos que empiezan por cosas pequeñas, generan grandes consecuencias, y perjudica principalmente nuestra vida.
  Pero a veces, mediante esto llamado "chisme" también estamos del otro lado, podemos ser a quienes envidian, celan, con quienes están enojados...
 Dios a través de Pablo nos da la solución a estas cosas que suelen sucedernos: PONER LOS OJOS EN JESÚS y menciona algo más: "AUTOR Y CONSUMADOR DE LA FE" la fe que decimos tener, de la que contamos a otros, solo JESÚS es el autor de esa FE, sólo JESÚS murió en una cruz para salvarte, no importa que haga el otro para agradar a Dios, no importa que dice el otro de lo que haces de corazón para engrandecer su nombre, ambos trabajan con el mismo propósito, y eso importa. Sea que estés de un lado o del otro, además de la necesidad de arreglar las cosas con nuestros hermanos: 
"Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros." Colosenses 3:12-13 
No sólo por nuestro hermano, y por mí, sino por MI RELACIÓN CON DIOS. Ese es el modo de despejarnos del peso, llevándolo en ORACIÓN y buscando en la Palabra de Dios qué es lo que Él espera de nosotros. 
¿Porqué? Porque es ahí donde debemos fijarnos para continuar en carrera. Porque Al que está a la diestra del trono debemos agradarle, porque es él quien aboga por nosotros, no mi hermano. ¿Es fácil? Claro que no! Se necesita paciencia para soportar, amor para perdonar y pedir perdón, mansedumbre para confrontar y solucionar y humildad para reconocer nuestro peso, nuestro pecado. ¿Cuál sentimiento estoy sembrando en mi corazón que no edifique? ¿Tengo enojo contra algún hermano? ¿Genera amargura en mi corazón que se digan de mí cosas que no son verdad, o me consuela saber que Dios en mi intimidad conoce mi corazón? 
  
 No miremos más para el costado ¿Qué hace mi hermano? ¿Qué dirán de mi?  permitiendo que un tropiezo o desvío cada vez más nos alejen de Dios, y nuestra meta.   Miremos a Cristo, la meta de nuestra carrera, a quien le debemos nuestra salvación y quien alimenta nuestra fe Que nuestra pregunta sea ¿Qué desea Cristo que haga? "Si Dios me pone acá es por un propósito, si mi hermano trabaja allí, será porque es mas útil que otro para la obra de Dios en ese lugar, si la boca de mi hermano se levanta contra mí ¿Algo mal estaré haciendo? Si todo está bien en mi intimidad con Dios, debo ayudarle a ver su error en no decirme primero a mí. Oraré a Dios por este sentimiento." 
   Deseo que Dios moldee tu vida a través de la lectura de hoy y estos sean nuestros pensamientos como seguidores de Cristo la próxima vez que esos sentimientos asomen, conforme a Su palabra. 

"Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo." 1 Tesalonisenses 5:23

  
¡Dios bendiga nuestra carrera!