lunes, 10 de septiembre de 2012

Caminando junto a Dios


Mientras pensaba sobre que escribir, escuche una canción en la tele, que me hizo pensar y reflexionar sobre este tema:Los camino de la vida,No son lo q yo esperaba. No son lo q yo creía,No son lo q imaginaba”decía esta canción que es muy conocida. Cuantas veces criticamos las cosas que nos pasan o los problemas que tenemos que enfrentar,
Pero, alguna vez te has preguntado: ¿Hacia donde estoy caminando? ¿Es el camino correcto el que elegí? ¿Cuál es la meta a la que quiero llegar?
Es nuestra vida diaria caminamos por muchos caminos, algunos de ellos nos hacen bien a nuestra vida y otros parecen ser los correctos  en un principio, pero cuando empezamos a recorrerlos nos damos cuenta de que son todo lo contrario.
La mayoría de las veces decidimos tomar distintos caminos, según los que pensamos y creemos que son los mejores para nosotros. Cuando empezamos a caminar por ellos, nos damos cuenta de que estos no eran los mejores para nosotros y que quizás no deberíamos elegir por que camino transitar, sino que debíamos haber puesto nuestros caminos en las manos de Dios.
Otras veces sucede que elegimos el camino correcto para nosotros y comenzamos a transitarlo. Al pasar los días vemos que este camino se hace largo y se nos va la paciencia, y creemos que tomando “Atajos “ vamos a llegar más rápido a la meta de este camino. Pero no nos damos cuenta de que estos Atajos nos desvían del camino correcto y perdemos nuestra mirada de la meta.
¿Estas transitando por el camino correcto?  ¿Estas caminando con Fe y con Paciencia? ¿O estas tomando “ATAJOS” ?
No se por qué Caminos estarás transitando hoy en día, pero lo que si se es que en Proverbios 3:6, Salomón nos dejo una Gran Ayuda para poder comenzar a transitar los caminos correctos para nuestra vida:“Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezara tus veredas “
Que mejor que comenzar a Reconocer a Dios en nuestros caminos, a dejárselos en sus manos, sabiendo que con su Ayuda vamos a transitar por los caminos correctos para nuestra vidas. Hoy es un buen día para comenzar a: “CAMINAR JUNTO A DIOS “
Escrito por: Matias Montivero

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Que se vea en mí


Uno de los personajes de la Biblia que más me gusta y me llama la atención es Daniel. Muchos conocemos su historia: cómo interpretaba sueños, cómo oraba, el horno en llamas, el foso de los leones, y otras situaciones en las que una y otra vez demuestra su fidelidad, su devoción y su confianza en Dios. Pero esta vez no busco concentrarme en esas experiencias por las que pasó sino en una característica suya digna de imitar.
Cuando el rey Darío consideró poner a Daniel en un puesto mucho más importante en el reino debido a las cualidades que había observado en él, dice la Biblia que los administradores y los gobernadores del reino empezaron a buscar algún motivo para acusar a Daniel de malos manejos en los negocios del reino (Daniel 6:1-4). Pero algo importante pasó que me llama la atención: NO ENCONTRARON NADA de que acusarlo. Así dice Daniel 6:4: "Entonces los gobernadores y sátrapas buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado al reino; mas no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él."
¡Qué buen testimonio el de Daniel! Demostró ser fiel, y los demás no encontraron ninguna falta en él. Esto me hace acordar a lo que dice la Biblia en Filipenses 2:15: "...Para que no pequen ni nadie pueda culparlos de nada. En este mundo lleno de gente malvada y pecadora, ustedes, como hijos de Dios, deben alejarse de la maldad y brillar por su buen comportamiento" (Traducción en Lenguaje Actual)
Dios nos manda a nosotros a que también tengamos una conducta como la de Daniel... Su deseo es que no pequemos, que nadie pueda culparnos de nada, que hagamos lo correcto delante de Él y delante de los hombres (como dice 2 Corintios 8:21) dando buen testimonio como hijos suyos, que nos presentemos como obreros aprobados que no tienen nada de qué avergonzarse (2 Timoteo 2:15), que seamos instrumentos útiles, santificados, dispuestos para toda buena obra (como dice 2 Timoteo 2:21).
Que en este día, en esta semana y SIEMPRE podamos imitar la conducta de Daniel! y esto para la Gloria de Dios! Para que los demás puedan ver en nosotros algo diferente, que puedan ver reflejado en nuestras vidas a Dios; y para que Dios también nos pueda ver como obreros aprobados los cuales puede usar como instrumento para Su obra.
¡Que Dios te bendiga!
Escrito por: Flor Usinger
smile

lunes, 3 de septiembre de 2012

La Escuela del Desierto

En la vida de los hombres y mujeres que desearon servir a Dios, o que el mismo eligio para sus planes, existío un desierto.
Para tener exito y cumplir con los propositos de Dios, previamente pasaron por la escuela del desierto; brevemente podemos destacar 4o 5 personajes de la Biblia que salieron aprobados de esa escuela. Podemos mencionar a Moises, el principe de Egipto, quien desde niño fue instruido en toda la cultura egipcia y seguramente por los mejores profesores, pero Dios le dijo: Si realmente queres servirme, el título que yo acepto es el de la escuela del Desierto, y fue así que estuvo viviendo 40 años en el desierto de madiam, y salio de allí como el gran libertador, y condujo a un numeroso pueblo a la tierra prometida.
No tenemos que dejar de recordar al Rey David. Él fue ungido de joven porque su corazón era apto, pero Dios necesitaba los certificados de la escuela del Desierto. Y así fue, luego de vivir mucho tiempo y rondar por el desierto, de escribir salmos, y ser perseguido por Saúl, luego se convirtio en el Gran Rey David.
El apostol Pablo es otro claro ejemplo, luego de recibir a Cristo como su salvador, Dios le dijo: Pablito, yo se que te sabes la Biblia de memoría, que te recibiste con Gamaliel, pero el único título valido para mí, es el de la escuela del Desierto, y así fue ( Gal. 1:17) que paso un tiempo en el desierto y volvio, y en su mente seguro traía: 1 y 2ª Corintios, Galatas, Efesios, Filipenses y tantos otros. Y el Señor bendijo enormemente su ministerio, pero fue necesario ir al Desierto.
Pero no podemos dejar de mencionar a nuestro Señor Jesucristo, quien previo a su gloriosa y perfecta obra en la Cruz, no se fue a preparar ni a Harvard, ni a Stanford, fue 40 días al desierto con ayuno y oración. Y luego el mundo entero fue beneficiado con su acto de amor.
Te pregunto algo: ¿Queres servir a Dios y ser un instrumento suyo?
La Escuela del Desierto te espera con sus puertas abiertas.
No es facíl, a todos estos hombre y Jesús les costo mucho graduarse, David incluso fue perseguido, el Señor tentado, pero si ellos pudieron vos tambien. David dejo la clave en los salmos: "Mi alma se aferra a Tí, Tú mano derecha me sostiene." Salmos 63:8 Lo que está diciendo es: Por más dificíl que sea, yo me apego a vos Papá, y me pongo en tus manos para que me protegas, y no veo problemas, veo la gran obra que vas a hacer utilizandome.
A pesar de las dificultades, núnca podemos olvidar que el amor de Dios y su cuidado están con nosotros. Aferra tu alma a Dios, y graduate en la Escuela del Desierto, para que el haga una gran obra con vos.
Que el Señor toque tu corazón para que desidas pasar por su escuela.
Escrito por: Emiliano Cevallos